ÔĽŅToxoplasmosis, mujeres embarazadas y gatos (3)
Gatera » Cuidados gatunos

Toxoplasmosis, mujeres embarazadas y gatos (3)

15 septiembre 2010786 lecturasSin ronroneos
Comp√°rtelo con tus amistades  

Frente a la psicosis generalizada sobre la toxoplasmosis y su peligrosidad para el desarrollo del beb√© durante la gestaci√≥n, algunas mujeres que tuvieron un embarazo saludable mientras segu√≠an cuidando de sus gatos dentro del hogar, han publicado sus testimonios para tranquilizar a otras mujeres embarazadas primerizas. Pocas parejas obtienen informaci√≥n veraz y rigurosa sobre la transmisi√≥n de la toxoplasmosis y frente a escuchar el criterio de su obstetra, m√©dico ginec√≥logo o su veterinario/a, reciben en proporci√≥n una avalancha de advertencias de supuestos benefactores, quijotes bien intencionados pero sin ning√ļn conocimiento cient√≠fico, entre familiares, conocidos, compa√Īeros del trabajo, etc. que “por su bien” les indican que tendr√≠an que desprenderse de sus gatos para evitar riesgos para el beb√©.

Mi vecina me anunci√≥ que estaba embarazada, y a continuaci√≥n lament√≥ la mir√≠ada de amigos y conocidos que ya hab√≠an recomendado que se deshiciera de su gato y lo sacara lo m√°s pronto posible de casa. Su experiencia desencaden√≥ que se reavivaran algunos de mis recuerdos recientes. En una de las celebraciones de nacimiento (baby shower, en los pa√≠ses de tradici√≥n anglosajona), un batall√≥n de futuras t√≠as abuelas alz√≥ la voz en coro para advertir literalmente que “los gatos podr√≠an absorber la respiraci√≥n del beb√©” (As√≠, tal cual). Otra mujer de avanzada edad a√Īadi√≥ que los gatos pod√≠an detectar por olfato el rastro de la lactancia para atacar al reci√©n nacido. Despu√©s de una serie de admoniciones, la alegr√≠a y regocijo por mi inminente maternidad se hab√≠a pr√°cticamente evaporado de m√≠.

mujer embarazada y gato

Muchas mujeres embarazadas que tienen gatos dom√©sticos han experimentado posiblemente la misma situaci√≥n. En nuestro caso, nunca quisimos tener hijos, y en vez de tener un correteo de peque√Īas pisadas por nuestra vivienda, hab√≠amos adoptado varios gatos callejeros. Cuando descubrimos que estaba embarazada tras 16 a√Īos de matrimonio (s√≠, diecis√©is a√Īos casados antes de tener el primer beb√©), llegaron las advertencias de un ej√©rcito de benefactores, susurrando historias de proporciones mitol√≥gicas acerca de beb√©s y malignos gatos.

Mi cl√≠nica veterinaria local atestigua que bastantes mujeres embarazadas han acudido para preguntar si era necesario desprenderse de sus gatos dom√©sticos. La principal preocupaci√≥n -fundamentada y justificada- de cualquier mujer embarazada que tenga un gato es limpiar la bandeja de arena. Tu propio obstetra te preguntar√° con toda seguridad si tienes animales dom√©sticos en casa durante el examen prenatal rutinario. Se deben tomar medidas de precauci√≥n al limpiar las heces de los gatos en la bandeja sanitaria dado que la toxoplasmosis, una enfermedad infecciosa producida por un endopar√°sito intracelular coccidiano del grupo Apicomplexa denominado Toxoplasma gondii, tiene una de sus formas parasitarias en los ooquistes, expulsados en las heces fecales por los gatos, hospedadores definitivos tras infectarse al comer carne con quistes tisulares llenos de la forma parasitaria bradizo√≠tos, de otro animal infectado, sea un ave, roedor o alg√ļn mam√≠fero silvestre o dom√©stico de la industria ganadera. Si la infecci√≥n se produce por primera vez en la vida de la mujer embarazada cuando ya estaba en gestaci√≥n, puede provocar desde el aborto a graves malformaciones neurol√≥gicas y oculares en el beb√© si se transmite a trav√©s de la forma parasitaria replicativa taquizo√≠tos por la placenta al feto en las primeras semanas de gestaci√≥n. La toxoplasmosis tambi√©n se contrae al consumir carne cruda contaminada por quistes tisulares o al ingerir ooquistes accidentalmente por agua, tierra o vegetales contaminados.

Durante mi primera consulta m√©dica para el examen prenatal, al saber que ten√≠amos gatos, mi obstetra recomend√≥ que fuera mi marido quien limpiara siempre la bandeja de arena de los gatos mientras durara el embarazo, sugerencia que acept√© con mucho gusto, dado que se trata de una de las tareas m√°s rutinarias y tediosas para toda persona que tenga gatos. Los ooquistes expulsados en las heces de los gatos se vuelven infecciosos por esporulaci√≥n en 24 horas despu√©s de que el felino defeque, tanto contaminan la arena y el medioambiente circundante como pueden llegar a la boca a trav√©s del aire, por lo tanto, si no tienes a alguien que te ayude en casa, adem√°s de la pala y los guantes de latex, deber√≠as portar una m√°scara sanitaria. Aunque una mujer embarazada siempre deber√≠a poder delegar tareas tanto de limpieza (quitar las heces de los gatos, renovar la arena de la bandeja sanitaria cada semana) como de cocina (manipular alimentos, lavar verduras, cortar y asar la carne) en su c√≥nyuge, pues es su obligaci√≥n ayudarla, si por horarios o por su jornada laboral no pudiera ocuparse su pareja, deber√≠a recibir ayuda de alg√ļn familiar o persona de confianza que haga las tareas de riesgo.

Las buenas noticias, aunque no son de plena garant√≠a respecto a no contraer la infecci√≥n parasitaria, es que existe un test diagn√≥stico para que las mujeres embarazadas sepan si han padecido toxoplasmosis. Si has tenido mascotas durante a√Īos o has estado en contacto con animales dom√©sticos a lo largo de tu vida, podr√≠as haber estado en contacto con el par√°sito Toxoplasma gondii en el pasado y es probable que el test salga positivo, tal como una prueba cut√°nea de derivado proteico purificado (PPD, test de tuberculina o test de Mantoux) puede reflejar exposici√≥n previa pero no necesariamente significa que tengas la enfermedad. Las personas que nunca han tenido contacto con gatos generalmente no habr√°n desarrollado inmunidad al par√°sito toxoplasma a menos que padecieran una infecci√≥n por otras fuentes como agua o alimentos contaminados, sobre todo carne cruda poco asada que tuviera quistes tisulares o vegetales contaminados de ooquistes.

De acuerdo con otro m√©dico, los gat√≥filos veteranos, incluso personas -no solamente mujeres mayores- que adem√°s de haber tenido gatos dom√©sticos durante a√Īos tambi√©n han atendido en el pasado a gatos callejeros de colonias en zonas periurbanas o rurales, suelen ser inmunes al par√°sito porque ya han tenido contacto previo en su vida y el sistema inmunitario conserva memoria contra el pat√≥geno. Mientras los gatos dom√©sticos totalmente caseros, religiosamente desparasitados y vacunados, que solo se alimentan de comida envasada para gatos y nunca han salido del interior de un apartamento salvo en las visitas a cl√≠nica veterinaria, no suelen infectarse, con la excepci√≥n de los gatos de interior de viviendas unifamiliares, chalets o casas bajas cuyos due√Īos permiten a sus gatos salir a vagabundear y merodear para regresar a su antojo tal como ocurre en las poblaciones rurales, los gatos callejeros y silvestres contraen habitualmente la infecci√≥n al cazar presas como aves o roedores con quistes tisulares repletos de c√©lulas parasitarias de Toxoplasma. Pero toda esta informaci√≥n no ofrece una garant√≠a total, por lo que las medidas de precauci√≥n y la delegaci√≥n de las tareas de riesgo son las dos palabras fundamentales durante el embarazo.

Una enfermera interna de nuestro centro de salud, tras mencionarnos un caso que ella había conocido directamente de un recién nacido con malformaciones del sistema nervioso central atribuidas a la toxoplasmosis, aconsejó que era preferible no adoptar un gato callejero abandonado ni traer un gato nuevo al hogar durante todo el embarazo y esperar a que la gestación se desarrollara hasta dar a luz al bebé.

Nuestro veterinario declar√≥, sin embargo, que los humanos no son los hospedadores intermediarios m√°s habituales del par√°sito toxoplasma, quiz√° por este motivo la enfermedad infecciosa no es rampante entre los due√Īos de gatos, sino que los animales que m√°s padecen la infecci√≥n parasitaria son aves, roedores y mam√≠feros tanto silvestres como dom√©sticos en las granjas y explotaciones ganaderas que a pesar de ser herb√≠voros se infectan por ooquistes en grano y pastos que son parte de su alimento, y cuya carne, sea pollo, pavo, cerdo, vacuno, debe pasar por medidas estrictas de control sanitario para evitar quistes tisulares, aunque los gatos son los hospedadores definitivos y la √ļnica especie animal en expulsar ooquistes.

Adicionalmente, los ooquistes expulsados en las heces de los gatos se vuelven infecciosos por esporulaci√≥n, pero tal proceso solamente florece en toda su toxicidad en un tiempo m√≠nimo de 24 horas, aunque la esporulaci√≥n puede tardar entre 1 – 5 d√≠as. Por eso, mientras los gatos callejeros y silvestres que padecen la infecci√≥n parasitaria pueden contaminar el medioambiente al defecar en el suelo de zonas periurbanas, rurales e incluso tierra h√ļmeda de cultivo y pastos de ganado, por donde nadie pasar√° a limpiar las heces de gato; en el caso de los gatos dom√©sticos de interior, es casi imposible que a√ļn padeciendo la infecci√≥n, los ooquistes se vuelvan infecciosos por esporulaci√≥n dado que hasta el due√Īo m√°s descuidado, negligente, vago u holgaz√°n limpia la bandeja de arena de su gato como m√≠nimo una vez al d√≠a, tirando las heces a la basura, generalmente en una bolsa separada del resto de residuos org√°nicos, fuera de las salas y habitaciones de la vivienda. Basta por tanto con limpiar las heces del gato de la bandeja de arena dos veces al d√≠a para impedir una contaminaci√≥n por ooquistes esporulados. Y dicha tarea deber√≠a realizarla otra persona que no sea la mujer embarazada, con las debidas protecciones (pala, guantes, etc.) Adem√°s de quitar las heces del gato dos veces al d√≠a, la bandeja de arena deber√° vaciarse y lavarse con lej√≠a antes de reemplazar con arena nueva, una vez por semana.

mujer embarazada y gato

Aunque hay evidencias tangibles que apuntan a los peligros de la toxoplasmosis contraída durante el embarazo, el pensamiento acrítico y acientífico, las falsas creencias e ideas erróneas que rodean a los gatos caseros y los bebés recién nacidos se han difundido de forma desproporcionada. Incluso mujeres con formación universitaria han llegado a prevenirme con el bulo de que un gato podría absorber la respiración del bebé, una imagen digna de una novela de Stephen King. El cuento popular de que los gatos absorben la respiración de los bebés probablemente proviene del medievo cuando los gatos estaban asociados a la brujería. Su merodeo nocturno mancilló todavía más su mala reputación, y pronto se extendieron las supersticiones sobre el infortunio o el mal presagio que supone toparse con un gato negro. Frente a medidas drásticas, crueles y lesivas para el gato doméstico, lo más serio y sensato es realizar los exámenes médicos prenatales junto con un test diagnóstico de la toxoplasmosis y que la mujer embarazada pueda delegar las tareas de riesgo en su pareja, tales como limpiar las heces de los gatos de la bandeja de arena; en caso de no tener siempre disponible al cónyuge, recibir el apoyo de alguna persona de confianza.

Al ser preguntado respecto a todos los temas controvertidos sobre la compatibilidad entre beb√©s y gatos, la convivencia con gatos en el hogar durante el embarazo, nuestro veterinario reflexion√≥ con sentido pesar que los gatos hab√≠an sufrido injustamente por una siniestra reputaci√≥n que han arrastrado durante siglos. Tristemente, ante la incertidumbre y el bombardeo de advertencias sobre la peligrosidad de los gatos para el beb√©, muchas mujeres embarazadas se deshicieron de su gato en un centro de recogida de animales o lo entregaron en adopci√≥n a otra familia, antes que buscar m√°s informaci√≥n con rigor cient√≠fico y organizarse en la vivienda para evitar riesgos de infecci√≥n, cuando en realidad existen m√°s probabilidades de infectarse por toxoplasmosis por la carne u otros alimentos contaminados con quistes que tengan las c√©lulas parasitarias. ¬ŅQui√©n no recuerda una imagen infantil representando una bruja con un gato posado en la parte posterior de su escoba como un pasajero en una motocicleta? La superstici√≥n invade nuestro sentido com√ļn a diario, mezcl√°ndose con la cacareada racionalidad del Homo Sapiens. Todav√≠a hay adultos -y no todos provienen del ambiente embrutecedor de las aldeas rurales sino que se criaron en ciudades- que hacen una mueca o se doblan al toparse con un gato negro, que de la misma manera se asustan al verter la sal en la mesa o al pasar por debajo de una escalera, considerando que tendr√°n mala fortuna o achacan sus problemas a un mal de ojo, cuando todo es consecuencia de sus malas decisiones. El folklore de sociedades ancestrales permanece incrustado en nuestra consciencia, y aunque deber√≠amos descartar ciertas creencias como puro cuento, el pernicioso poder de los gatos todav√≠a se entromete en el pragmatismo, de ah√≠ la abundancia de mitos y leyendas sobre beb√©s y gatos.

El sentido com√ļn y la prudencia son bienvenidos como los compa√Īeros m√°s adecuados para guiar el entendimiento cuando se trata de llevar a un reci√©n nacido a un hogar donde habitan animales de compa√Ī√≠a, como los gatos. Descubr√≠ que el gato m√°s afectuoso quer√≠a estar cerca del beb√© porque el beb√© estaba junto a m√≠. Mi gato confiaba en el peque√Īo humano reci√©n nacido porque yo lo llev√© a casa en brazos y era parte de m√≠. Su actitud estaba determinada por la seguridad y confianza que yo le hab√≠a transmitido al cuidarlo desde que entr√≥ a formar parte de la familia. Los gatos dom√©sticos son animales dependientes de los due√Īos de la vivienda y particularmente ven a los humanos que cuidan de ellos bajo el aspecto de la teor√≠a de la separaci√≥n maternal y la teor√≠a del apego a un cuidador primordial. Tal como un ni√Īo peque√Īo puede retorcerse por celos hacia otro infante que recibe m√°s atenciones, as√≠ actuar√° un gato si lo dejan totalmente excluido. El impacto del abandono en el gato no es tan diferente de un ni√Īo peque√Īo repentinamente privado de su madre, y que no encuentre una madre sustituta que lo cuide, si ha sido un gato dependiente desde sus primeros a√Īos de vida, pasando de una crianza c√°lida y satisfactoria a una carencia afectiva total, provocando trastornos de sociabilidad.

“Trae un beb√© al hogar y aquel felino a quien se profesaba devoci√≥n se trastornar√° con una carga de problemas de abandono”. A los gatos les gusta acurrucarse sobre su cuidador/a de una manera similar al reci√©n nacido con su mam√°, que ahora da prioridad absoluta a su beb√©. Como el beb√© estaba junto a m√≠ constantemente, el gato intentaba colarse para hacerse el remol√≥n entre nosotros, en algunas ocasiones colocando de forma inestable su peso corporal contra el beb√©. Ser√≠a descuidado y negligente dejar a un beb√© desatendido junto a un gato tal como ser√≠a irresponsable dejar a un infante solo aunque estuviera junto a su hermano de 18 meses. Aquellos de nosotros que somos devotos mascoteros tenemos una responsabilidad y compromiso en el cuidado de nuestros animales de compa√Ī√≠a como si se tratara de un miembro de la familia, no nos desprender√≠amos de nuestros leales gatos como un padre de un ni√Īo de dos a√Īos no abandonar√≠a nunca a su beb√©.

Los libros y publicaciones sobre el cuidado de beb√©s sugieren que ning√ļn animal dom√©stico, incluyendo los gatos, tengan acceso a la habitaci√≥n del beb√© una vez que llegue al hogar, colocando una malla o red que haga de barrera alrededor de la cuna del beb√© frente a la proverbial curiosidad felina. Elegimos que nuestra beb√© durmiera al principio con nosotros como medida de seguridad. Ninguno de los dos tomamos f√°rmacos para dormir, no solemos beber antes de acostarnos, ni nos movemos o giramos en exceso al acostarnos por lo que no hab√≠a riesgo de voltearnos sobre ella. Hasta que un beb√© gane tama√Īo, capacidades y seguridad, la habitaci√≥n donde estar√° su cuna es territorio prohibido para los gatos. El tiempo lo determinar√°n pap√° y mam√° seg√ļn crezca el peque√Īo humano de la casa, aunque lo m√°s prudente es esperar a que el beb√© pueda dar sus primeros pasos sin ayuda y empiece a mostrar capacidad ling√ľ√≠stica.

Las reacciones de los gatos ante un beb√© var√≠an seg√ļn la personalidad del felino dom√©stico, aunque generalmente suelen ser: temor, indiferencia o simpat√≠a. Una madre me coment√≥ que sus gatos evitaron inicialmente a su ni√Īa al llegar a casa y se ocultaban porque tuvieron miedo de los sonidos que hac√≠a la beb√©. Quiz√° por eso algunas madres se hacen con grabaciones de audio con vocalizaciones de reci√©n nacidos para preparar la llegada de su futuro beb√© y hacen que los gatos de su hogar escuchen tales sonidos en un contexto donde est√°n relajados y contentos. Algunos de mis gatos se mostraron malhumorados y celosos; uno de los gatos lleg√≥ a estar tan moh√≠no y taciturno al sentirse desplazado por la beb√© que comenz√≥ a arrancarse mechones de su propio pelaje como si tuviera un trastorno obsesivo-compulsivo. En vez de acudir a la cl√≠nica veterinaria para que nos prescribieran antidepresivos para el gato, que de hecho son f√°rmacos utilizados en la actualidad para medicar en trastornos obsesivos-compulsivos en animales, tratamos de prestar m√°s atenci√≥n al gato trist√≥n para reconfortarlo de modo que no se sintiera marginado. Otro de los gatos asumi√≥ en cambio el rol protector, comport√°ndose casi como un perro, sent√°ndose a montar guardia al lado de la beb√© y mostr√°ndose muy ufano.

Dado que los ni√Īos peque√Īos y los ancianos son los principales grupos de riesgo de padecer cualquier infecci√≥n, mantener la bandeja de arena del gato totalmente alejada y fuera de su alcance es de capital importancia cuando el beb√© empiece a reptar, moverse gateando -nunca mejor dicho- y dar sus primeros pasos. Llevarse cualquier cosa a los labios, tocar con las manos todo lo que pillen por el suelo y despu√©s colocar sus dedos en la boca es una conducta instintiva en los beb√©s, sin ninguna capacidad de diferenciaci√≥n entre un anillo mordedor para su dentici√≥n, un chupete, o lo que puedan tomar con sus peque√Īas manos en la bandeja de arena. En la cl√≠nica veterinaria nos insistieron en la importancia de desparasitar interna y externamente a nuestros gatos, dado que los par√°sitos pueden transferirse con facilidad de un hospedador a otro. Si la bandeja de arena permanece en alguna sala de la vivienda y no se puede colocar en una terraza o zona exterior ventilada pero sin que el gato pueda intentar escapar por una ventana, es conveniente delimitar alrededor una zona vallada con una puerta tipo gatera que permita acceder al gato pero no al beb√©. Y, por supuesto, siempre existe la constante tarea de educar a nuestro beb√© sobre qu√© lugares son peligrosos y por qu√© motivos se mantienen vedados.

Una se asombra de la cantidad de gatos caseros que fueron llevados a centros de recogida de animales o que acabaron sacrificados al tiempo de ser abandonados por sus anteriores due√Īos, que se dejaron llevar por el miedo, entrando est√ļpidamente en p√°nico, cuando las supersticiones del folklore y el pensamiento acr√≠tico desautorizaron el criterio cient√≠fico de obstetras, ginec√≥logos y veterinarios, rechazando simples pautas de sentido com√ļn. Al educar a un ni√Īo en un hogar con gatos, se les ense√Īa otro tipo de afectividad y la responsabilidad inherente a tener animales de compa√Ī√≠a. Nuestro m√©dico de familia nos dijo que era preferible para nuestra hija tener gatos antes que criarse en una casa sin ning√ļn tipo de mascota. Los gatos, a√Īadi√≥, traen buen karma.

Traducido a espa√Īol desde el art√≠culo original en ingl√©s de la autora Catheen Chance Vecchiato en Gatos y beb√©s: hechos frente a mitos.

publicidad



¬ŅTe gust√≥? (S√© la primera persona en evaluar este art√≠culo)
Cargando…

Si te gustó este artículo puedes suscribirte gratuitamente al feed del blog gatuno o puedes recibir las novedades por email. Puedes compartir la entrada en algunas redes sociales:
Comp√°rtelo con tus amistades  

También puedes consultar artículos relacionados que hemos publicado y pueden interesarte:


ÔĽŅ

Ronronea si te gustó el contenido

Ronronea en el formulario. Puedes también suscribirte a los comentarios via RSS.

Puedes personalizar tu imagen de usuario mediante un perfil en Gravatar.com.

:sonrie: :salta: :ronroneo: :rasca: :pet: :ovillo: :lloro: :hug: :enojado: :despierta: :culete: :blue: :?:

ÔĽŅ ÔĽŅ