Gatera » Cuidados gatunos

Preparar la llegada del bebé #1

12 Diciembre 2011352 vistasSin ronroneos

Preparar la llegada del bebé es una serie de artículos con experiencias reales de mujeres que hablan sobre cómo fue la llegada de su bebé al hogar, explicando cómo llevaron felizmente la convivencia con su gato, al mismo tiempo que protegían al recién nacido. Quizá desde las historias de vida de algunas mujeres que no abandonaron a su gato cuando tuvieron un bebé, informándose antes que dejándose llevar por el miedo hacia la transmisión de enfermedades o los ataques de gatos a bebés, pueda demostrarse que la maternidad es perfectamente compatible con los gatos siguiendo pautas de sentido común.

Traduzco del inglés un artículo de la profesora y madre Leslie Jones, escrito en relación a la llegada de su bebé y la experiencia que supuso:

Antes de tener al bebé, antes incluso de casarme, estaba mi gata. Ella era mi bebé, un bebé con mucho pelo. Cuando nos mudamos al hogar familiar, mi marido apodó a la gata “Enfadica”. Varios de nuestros amigos no sabían que de hecho teníamos gato en casa, porque no la habían visto nunca; y aquellos que sí lo hicieron tal vez habrían preferido no hacerlo. Yo era suficiente para ella, y el resto de la humanidad tenía que estar al menos a cuatro pies de distancia. Estaba un poco preocupada por cómo Gata se tomaría la nueva adición a nuestra familia.

Gata se escondió durante los primeros días desde que llevamos al bebé a casa desde el hospital. Salió para uno o dos olfateos exploratorios, pero ella no podía comprender realmente lo que estaba pasando. Era demasiado pequeño para ser un humano, pero definitivamente no era otro gato. Lo cual era bueno, porque ella odiaba ambos tipos de inquilinos. Confundente.

Gata pareció decidir entonces que fuera lo que fuera, no era suficientemente grande como para inquietarse. Sólo estaba tumbado la mayor parte del tiempo y hacía sonidos extraños. Qué importa, vuelta a la rutina de siesta, lamerse y tolerar al marido de mi ama.

No, los gatos no absorben la respiración de los bebés.

Estaba preocupada por los cuentos de viejas sobre gatos que absorben la respiración del bebé. Bueno, no preocupada, sabía que tal cosa no era verdad, pero no me gustaba la idea de que un gato enorme de cinco kilos y medio se abrazara a mi bebé de apenas 3 kilos. Hice una investigación sobre cómo evitar que la gata se metiera en la cuna. Había algunas buenas ideas, como poner latas de alumnio vacías en la cuna antes de la llegada del bebé, de modo que si el gato salta dentro, se asuste tanto que no vuelva a intentarlo más.

Pero era ya tarde para eso, el bebé estaba ya dentro de la cuna. Encontré una carpa en internet supuestamente pensada para cubrir la cuna y ser suficientemente resistente para no desplomarse si un gato se sienta encima. Pero algunas de las revisiones de clientes eran terroríficas, historias de bebés atrapados en la red de malla y riesgo de estrangulación. Decidí simplemente que Gata se quedara fuera de la habitación-guardería.

Una noche estaba durmiendo en la mecedora reclinable de la habitación del bebé y me dejé la puerta abierta. Tenía la mecedora inclinada completamente hacia la cuna por lo que podía poner la mano en el vientre del bebé y sentir su respiración, por supuesto. En algún momento me desperté y vi una sombra gigante al otro extremo de la cuna. Gata estaba ocupándose de lo suyo, acurrucada tan lejos como pudo de la extraña criatura, pequeña y de mal olor. Me incorporé, tiré a Gata al suelo y desperté a mi marido en un completo frenesí. Gata no volvió a acercarse a la cuna nunca más, pero decidí mantener la puerta de la habitación-guardería cerrada permanentemente, hasta que el bebé fuese mayor y más grande.

Ahora el bebé es grande, mucho más grande. La pequeña pesa ahora 3,6 kilos más que la gata. Y gata se ha dado cuenta, aunque muy tarde, que es efectivamente otro humano.

El bebé simplemente ama a la gata. Ella se divierte mostrando su afecto al acariciar a la gata, algo que se parece más bien a dar golpes con la palma de la mano en un movimiento deslizante. Y algunas veces disfruta cantando a la gata, algo que se parece a gritar cerca de su cara. Pobre gata. Intento enseñar al bebé cómo acariciar dulcemente, y redirigir su atención cuando se vuelve demasiado para la gata. Pero la gata ha tenido que soportar bastante amor del bebé.

Gata se ha comportado con notable virtud. Mi marido incluso le dio un nuevo apodo, menos relacionado con su conducta enojada anterior. Ella tolera al bebé con una paciencia que nunca pensé que tenía. Me hace miradas de cansancio, de mujer mayor, pero ella aguanta ser aplastada por los abrazos del bebé y que remueva su pelo en sentido contrario por un sorprendente largo tiempo, antes de marcharse a merodear.

Siento que a cierto nivel ella está experimentando toda la maternidad junto a mí. Pasa noches en vela sin poder dormir, difícilmente tiene momentos dedicados a ella sola; no puede comer ni usar el aseo sin tener una atenta audiencia del bebé. Tiene sus momentos de frustración; y Gata ha dado al bebé alguna regañina ocasional con su pata. Pero nunca ha herido al bebé de ningún modo, y el bebé piensa que simplemente está jugando; muy similar a cómo suele pensar el bebé que es realmente divertido cuando digo “no”.

Me hace sentir culpable por las veces que he sacrificado los deseos de Gata a los caprichos del bebé con tal de conseguir unos pocos minutos de paz. Me encuentro a Gata y simplemente siento al bebé abajo en frente de ella y simplemente digo “Perdona Gata”. Y realmente lo siento, pero hace falta tiempo y un entorno social para educar a un niño/a todo lo que debe aprender.

Traduzco del inglés el artículo de Sandi D. Cats and Babies, publicado en la web para padres y madres milkeyes.com cuya experiencia de maternidad quizá sirva también para tranquilizar a los primerizos.

Una llega a escuchar historias de horror. “El gato odia al bebé, le clavó las garras en la cara de inmediato. El gato macho está celoso, roció la cuna con su orina. El gato quería entrar en calor y se durmió sobre la cabeza del bébé.” etc…

Fui afortunada en que mis dos gatos fueron bastante bien entrenados desde el día en que los trajimos, ya domesticados, desde entonces han aprendido a obedecer comandos sencillos como sentarse, esperar, afuera, arriba, como un perro. No estoy bromeando. Lo digo en serio. He adiestrado a mis dos gatos. No obstante, este artículo no trata sobre entrenar gatitos, sino más bien cómo conseguí que mis dos gatos aceptaran al verdadero bebé. Primero, déjame presentarte a estos dos dulces peludos:

Turpentine es una gata tricolor pelirroja.
Omen es un gato de pelo marrón oscuro chocolate.

Aunque no provenían de la misma camada, ambos llegaron a nuestro hogar desde la asociación RSPCA y empezaron sus vidas juntos como peludos salvajemente afectuosos. Han sido inseparables desde entonces. Mientras que Omen prefiere el exterior, Turpentine es más hogareña, prefiere quedarse en el interior tranquilamente durmiendo la siesta.

Turpse (Turpentine, suave tripa peluda, dulce sorpresa, ronronea tan afectuosa como para hacer llorar a un varón adulto, dulce Turpentine) iba a ser siempre el problema en la ecuación, porque pese a su descripción anterior como gata hogareña se podría pensar que se acomodaría a nuestro nuevo miembro de la familia, pero resulta que ella vive según un lema: la normalidad es lo mejor.

Es increíble pero cierto que Hunter hizo nuestra casa anormal por cierto tiempo y la nueva normalidad con Hunter está bien lejos en comparación con la antigua normalidad. En respuesta Turpen se escondió bajo el sofá y rechazó incluso olfatear al bebé por mucho tiempo. Ahora ignora generalmente a Hunter y sólo se acerca a él si hay recompensas asociadas a esa proximidad, a saber: mimos, un cacho de pavo del sandwich, buena brisa, zona soleada, caricias localizadas.

Omen siempre ha sido un alegre y afortunado zoquete. Bobo como una caja de martillos, él saluda a cualquiera con adoración y ofrece su ronroneo amable y sonoro. Fue el primero en presentarse a Hunter, y desde el olfateo inicial y merodeo alrededor ha estado como “Hey hermano pequeño sin pelo, te encuentras bien.” Omen permitirá incluso a Hunter que coja su rabo, y no le importa si Hunter azota alrededor suya empleando la cola, Omen puede ser un poco como Forrest Gump, nunca a arañado o arremetido contra nadie. Entre pelear o escapar, la huida es siempre la opción escogida por Omen.

Así que, ¿cómo acabé logrando que los peludos y los no-peludos miembros de mi familia se llevaran bien? Me gustaría pensar que una buena parte fue preparación. Cuando llevaba seis meses de embarazo ya había comenzado a reducir la cantidad de veces al día que tomaba, acariciaba, abrazaba o dejaba en mi regazo a los gatos. No de manera repentina, sino gradualmente, poco a poco, hasta que eran menos como bebés y en cambio tratados como animales domésticos normales o mascotas. Estaba algo decepcionada al ver que los gatos de hecho preferían ser dejados a sus propios asuntos…

Añadido a esto preparé a mis maulladores para la llegada de nuestro +1 en la familia obteniendo su desparasitación y vacunas en orden hasta la fecha, bloqueando el acceso a ciertas áreas de la casa “no permitidas para gatos” con antelación y llevando las primeras prendas del bebé desde el hospital con el único propósito de dejarlas en zonas cómodas de la casa, los lugares favoritos de los gatos para descansar como sus zonas de descanso en el salón, la parte soleada del patio trasero, la alfombra y el rascador en forma de árbol, etc. para que los gatos olieran y se familiarizaran con ello.

Desde que Hunter se unió a nuestra familia he realizado un esfuerzo consciente para pasar tiempo en exclusiva con los gatos, y prometido a Turpentine y Omen que siempre me pararé para rascarlos. Suena tonto pero hablo a mis gatos y honestamente siento que en muchas ocasiones me comprenden, no bromeo cuando digo que obedecen comandos. (Publicaré un video pronto). Si bromeo al decir que están enchochados conmigo, totalmente, pero en un sentido afectuoso, nunca han recibido daño salvo durante las vacunaciones.

bebé descansando con gato

Otras cosas que hago para asegurar la convivencia feliz entre los gatos y el bebé es mantener a los gatos fuera de la habitación donde duerme Hunter y no dejar que estén alrededor de él salvo con supervisión. No dejo que Hunter se tumbe directamente sobre la alfombra o en mantas o tapetes, porque el pelo de los gatos es a la cara de los bebés lo que la brea o el alquitrán a las plumas en un sketch del Coyote y el Correcaminos. En vez de eso dejo a Hunter sobre una frazada y paso la aspiradora por la alfombra, tapetes, cortinas y el mobiliario con asientos más suaves, tan a menudo como puedo. Encuentro que poner estas salvaguardas es más para mi paz mental que para ayudar en la cohabitación ya que los gatos parecen felices con la atención que reciben de mí y los constantes nuevos olores traídos a nuestra casa por la vida del bebé.

Según Hunter crece y aprende nuevas habilidades moveré la bandeja de arena de los gatos y su comida a un área no accesible de la casa, como la zona donde está la lavadora, tras una pantalla de protección para niños. También enseñaré a Hunter sobre cómo ser delicado y suave en el trato con los gatos y de hecho cómo aproximarse a cualquier animal, los simples pasos de extender la mano, dejarse oler por el animal, atender y fijarse en la expresión del rostro del animal para asegurarse de si aceptará dejarse acariciar, y finalmente pasar suavemente la mano por su cabeza.

Estoy tan emocionada de ver a mis bebés peludos y a mi verdadero bebé entablar relación, definitivamente capturaré el momento en fotos cuando la interacción ocurra en un nivel de mayor compromiso mutuo.

Purr, Miaow
Sandi D

publicidad




Si te gustó este artículo puedes suscribirte gratuitamente al feed del blog gatuno o puedes recibir las novedades por email. Puedes compartir la entrada en algunas redes sociales:


También puedes consultar artículos relacionados que hemos publicado y pueden interesarte:



¿Te gustó? (No Ratings Yet)
Cargando…
 :sonrie: :salta: :ronroneo: :rasca: :pet: :ovillo: :lloro: :hug: :enojado: :despierta: :culete: :blue: :?:

Ronronea si te gustó el sitio

Ronronea en el formulario. Puedes también suscribirte a los comentarios via RSS.

Puedes usar las etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

El blog permite mostrar los avatares de Gravatar, si quieres crearte uno puedes ir a Gravatar.com.