Gatera » Historias gatunas

Gatos y serpientes en las civilizaciones antiguas de Oriente Medio (II)

18 Julio 201437 vistasSin ronroneos

Aunque la Iglesia Católica constituyó a San Antonio Abad, San Francisco de Asís y San Martín de Porres como santos patronos de los animales domésticos y muchas personas llevan a sus gatos, entre otras mascotas, para recibir bendición el 17 de enero de cada año por San Antón, no existen referencias específicas a los gatos en la Biblia. En cambio hay múltiples referencias a la peligrosa mordedura de las serpientes venenosas, principalmente en libros del Antiguo Testamento, datados entre los siglos VIII y VI aC, jalonados por las batallas de Karkemish, en el año 605 aC con victoria de Babilonia sobre Asiria y Egipto, que en el periodo de la dinastía XXVI saíta, tuvo que retirarse de la costa palestina, y la destrucción de Jerusalén y el templo de Salomón por Babilonia, bajo el reinado de Nabucodonosor II, en el año 586 aC.

En Génesis 3, la serpiente simboliza la hostilidad al mandato de Dios de no comer la fruta prohibida, pero según el propio relato era un animal astuto que fue condenado a reptar por el suelo y tragar polvo. El pasaje no debe interpretarse como una referencia literal al peligro de las serpientes sino en sentido tropológico o moral de la transgresión a las normas, donde el varón y la mujer son los únicos culpables. En cambio en Génesis 49.17, la palabra hebrea sefifón probablemente refiere a la serpiente cornuda de arena presente en Arabia y Egipto, cuyo método de caza es esperar enrollada en un hueco, bastando la huella de un camello, para morder y envenenar con neurotoxinas a animales.

Génesis 49.17

Será Dan serpiente junto al camino,
víbora junto a la senda,
que muerde los talones de los caballos
y hace caer hacia atrás al jinete.

La palabra hebrea pethen en Salmos 58.4 hace referencia a la cobra egipcia.

Salmos 58.4

Veneno tienen, como veneno de serpiente;
son como la víbora sorda que cierra su oído,
que no oye la voz de los encantadores,
por más hábil que el encantador sea.

Mientras que la palabra hebrea acsub utilizada en Salmos 140.3 y Proverbios 23.32 hace referencia a víbora de forma genérica.

Salmos 140.3

Han aguzado su lengua como la serpiente;
veneno de áspid hay debajo de sus labios.

Proverbios 23.32

Al final muerde como serpiente,
y pica como áspid.

En otras partes del Antiguo Testamento se hace referencia imprecisa a serpientes venenosas como Job 20.16 e Isaías 30.6.

Job 20.16

Veneno de áspides chupará;
lo matará lengua de víbora.

Isaías 30.6

Profecía sobre las bestias del sur: Por tierra de tribulación y de angustia, de donde salen la leona y el león, la víbora y la serpiente ardiente que vuela, llevan sobre lomos de asnos sus riquezas, y sus tesoros sobre jorobas de camellos, a un pueblo que no les será de provecho.

Sin embargo la misma palabra en Romanos 3.13 fue traducida en la Septuaginta como áspid, la serpiente venenosa que mató a Cleopatra VII de los Ptolomeos.

Romanos 3.13

Sepulcro abierto es su garganta;
con su lengua engañan;
veneno de áspides hay debajo de sus labios;

En otros textos bíblicos como Deuteronomio 32.33 se hace referencia a las serpientes venenosas de pequeño tamaño como las víboras que se ocultaban en huecos del terreno para morder.

Deuteronomio 32.33

Veneno de serpientes es su vino,
y ponzoña cruel de áspides.

En otros pasajes bíblicos se advierte del peligro de dejar a los niños jugando en los agujeros de la arena, como explica Isaías 11.8 – 14.29 y Jeremías 8.17.

Isaías 11.8

Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora.

Isaías 14.29

No te alegres tú, Filistea toda, por haberse quebrado la vara del que te hería; porque de la raíz de la culebra saldrá el áspid, y su fruto será una ardiente serpiente voladora.

Jeremías 8.17

Porque, he aquí, yo envío entre vosotros serpientes, víboras contra las cuales no hay encantamiento, y os morderán, dice Jehová.

Pablo de Tarso fue mordido por una serpiente venenosa según se relata en Hechos 28.1-6, denominada equidna, la víbora común en la costa oriental del Mediterráneo.

Hechos 28.1-6

Entonces Pablo, habiendo recogido algunas ramas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano.

Y cuando los nativos vieron la víbora colgando de su mano, se decían los unos a los otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, aunque haya escapado del mar, la justicia no deja vivir.

Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció.

Ellos estaban esperando que él se hinchase, o que cayese muerto de repente; pero habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, cambiaron de parecer y dijeron que era un dios.

Por orden de Yahvé, Moisés construyó una serpiente de bronce y la colocó en un asta para que todos aquellos que hubiesen padecido una mordedura pudieran sanar. El símbolo de la serpiente de bronce aparece en Números 21.6-9 y se interpreta en sentido anagógico en Juan 3.14-15, como la muerte de Jesús en la cruz.

Números 21.6-9

Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes que mordían al pueblo; y murió mucha gente de Israel.

Entonces el pueblo acudió a Moisés, y le dijeron: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.

Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente y ponla sobre un asta; y acontecerá que cualquiera que sea mordido y la mire, vivirá.

Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta, y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y este miraba a la serpiente de bronce, vivía.

Juan 3.14-15

Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.

La epopeya de Gilgamesh ya incluye un pasaje donde una serpiente roba al héroe sumerio que reinó en Uruk en 2500 aC una planta con poderes regenerativos para poder mudar de piel, que Gilgamesh encuentra siguiendo instrucciones de Utnapishtim, superviviente del diluvio universal, cuyo mito contenido en el manuscrito de Atrahasis daría impronta a la gran inundación del Génesis en el Antiguo Testamento. Los versos con las aventuras de Gilgamesh fueron transcritos desde la tradición oral a tablillas de arcilla en escritura cuneiforme sumeria en el segundo milenio antes de nuestra era, posteriormente conservadas en dialecto acadio en la biblioteca del rey asirio Asurbanipal en el siglo VII aC y descubierta durante excavaciones en el año 1845 por el explorador británico Austen Henry Layard cerca de Mosul, en Irak.

El relato mitológico sumerio que interpreta la muda de piel de las serpientes con la preservación de la juventud está asociado a la representación de la serpiente en el bastón de Asclepio, dios griego de la medicina, a quien Sócrates, antes de morir tras beber la cicuta asumiendo su condena a muerte, pide que se le entregue un gallo como pago de la deuda por dejar el mundo y liberar el alma inmortal hacia su metempsicosis. La serpiente de Asclepio, a quien nada se le debía, otorga el pharmakon que en los textos platónicos se interpreta como remedio y veneno.

Las fábulas de Esopo nos indican que los pueblos griegos del periodo preclásico (siglo VIII aC) veían con buenos ojos la presencia de culebras o comadrejas para librarse de roedores en las casas y para proteger las cosechas, evitando que los ratones se comieran el grano recolectado. Antes de que los fenicios transmitieran las grafías del primer alfabeto consonántico a los griegos, cuando las formas de escritura mezclaban los ideogramas jeroglíficos con los silabarios del Lineal A chipriota y el Lineal B micénico (1600 – 1200 aC) no había ni alfabetos vocálicos ni gatos domésticos que cazaran ratones salvo en Egipto y Fenicia, cuyos antecesores eran gatos salvajes de Oriente Medio y no el gato salvaje africano. No obstante, se encontraron restos óseos de gatos en Chipre de principios del Neolítico (9000 aC) y los gatos domésticos llegaron a Europa continental a través de los fenicios entre el periodo tardío de Egipto (664 – 332 aC) y el periodo helenístico con la dinastía de los Ptolomeos (323 – 30 aC), antes de que Roma extendiera su imperio hasta Alejandría.

«Una serpiente y una comadreja se peleaban en una casa. Y los ratones que continuamente allí eran comidos por ambas, cuando las vieron pelearse, salieron a su antojo. Pero cuando vieron a los ratones, dejaron entonces su pelea y se volvieron contra aquellos. Así también en las ciudades los que se inmiscuyen en las revueltas populares instigadas por demagogos, sin darse cuenta se convierten en víctimas de unos y otros.»

La serpiente, la comadreja y los ratones, (Ὄφις καὶ γαλῆ καὶ μύες) fábula de Esopo, número 289 según la recopilación de Chambry, número 197 según la recopilación de Perry.

A pesar de que el gato había sido domesticado a inicios del Neolítico (9000 aC) en el extremo oriental del Mediterráneo y criado desde la mitad del cuarto milenio antes de nuestra era (3500 aC) en las civilizaciones de la región denominada Creciente Fértil, el arco territorial que va desde Mesopotamia entre los ríos Tigris y el Eufrates, pasando por encima del Mar Rojo, hasta el delta del Nilo, donde se desarrolló la agricultura, las dinastías faraónicas de Egipto no permitían que se exportaran ejemplares de gatos fuera del reino. Aún así, los fenicios, extraordinarios navegantes, diplomáticos y comerciantes del mediterráneo, consiguieron obtener algunos gatos domésticos egipcios y criarlos en secreto, hasta llevarlos a diferentes regiones de Europa, nombre de la princesa fenicia raptada por Zeus en la forma del toro blanco cretense del periodo minoico (3000 – 1600 aC). Cuando los gatos domésticos llegaron a Grecia continental, y Roma se convirtió en imperio, otras variedades de gatos domésticos de diferentes colores y pelaje poblaron Europa y llegaron hasta Gran Bretaña, demostrando que el felino egipcio era un compañero fiable por su habilidad depredadora sobre los roedores y su mayor docilidad que las serpientes y comadrejas. Los romanos interpretaron erróneamente que los gatos eran mamíferos carnívoros del mismo orden que los mustélidos, como la marta, garduña y comadreja, sin embargo su capacidad depredadora y su ferocidad ante las serpientes venenosas como la cobra egipcia o la víbora cornuda de Arabia están lejos del tejón de la miel y de los herpéstidos, como las mangostas.

El respeto por las serpientes es ancestral en Mesopotamia y las culturas fluviales que se desarrollaron durante el segundo milenio antes de nuestra era, debido al temor hacia las especies de víboras por su mortal veneno. El culto a la serpiente, notablemente la cobra, pudo aparecer en la India y extenderse hacia Oriente Medio, a través de las rutas comerciales. Se conservan vestigios de época preislámica (1300 aC – 500 dC) en las representaciones de serpientes de cabeza triangular en templos, que pueden haber tenido un significado apotropaico, como talismanes para alejar el mal. En el palacio de Dilmun, en el emirato de Bahrein, hay dos salas que contienen 39 hoyos cada una, que rodean lo que parece ser un altar. Algunos de estos hoyos guardan vasijas de cerámica que contienen huesos de culebras y serpientes acuáticas, utilizados en rituales, de manera similar al uso que se les da en el vodun, los cultos animistas de la mitología yoruba en los pueblos de la costa oeste subsahariana. En las ruinas de Al Bithnah, datadas en la edad de Hierro, siglo XII aC, entre los territorios de Emiratos Árabes Unidos y el Sultanato de Omán, las excavaciones arqueológicas en busca de civilizaciones antiguas descubrieron altares, capillas, incensarios, estanques artificiales, así como numerosas vasijas y objetos cultuales decorados con serpientes.

Bastet combate contra la serpiente Apep

Desde el periodo del Reino Nuevo de Egipto (1650 – 1070 aC) hasta los Ptolomeos con la helenización de Egipto, se observa una gradual primacía del gato sobre la serpiente, figurando en representaciones de tumbas murales de las dinastías faraónicas del siglo XII aC, como el gran gato de Heliopolis (Ra en la forma de Bastet o Mafdet) lacerando a la serpiente acuática Apep (Apofis), protegiendo el árbol Ished a la entrada del templo, ilustraciones que acompañan los jeroglíficos de los papiros funerarios. Se producen en este periodo estatuas con formas felinas de pequeño tamaño, tanto de la deidad Bastet, la dócil gata posterior a Sekhmet, como figuras de bronce de gatos domésticos, los ritos funerarios incluyen ejemplares momificados que se entierran junto al difunto o grabados con representaciones de gatos en los sarcófagos egipcios.

Sarcófago con grabado de la gata del faraón Tutmosis
Sarcófago del faraón Tutmosis (1504 – 1492 aC), realizado en piedra arenisca de cuarzo.

Con el surgimiento y expansión de las religiones monoteístas como el cristianismo o el islam, el culto a la serpiente pasó a la clandestinidad, hasta su desaparición; vicisitudes que acompañaron al culto al gran gato sacro, pues la pugna entre Bastet y Apep era, como dijimos al inicio, un ciclo como el amanecer y el anochecer, la luz solar y la oscuridad tenebrosa. En el periodo tardío de Egipto (664 – 332 aC) la identidad cultural milenaria bajo la impronta de las dinastías faraónicas comenzó a difuminarse en las dunas del desierto tras las conquistas de Babilonia (siglo VI aC) y Macedonia (siglo IV aC). El culto a Bastet perdió influencia y fue prohibido en el 390 aC, quedando los gatos domésticos estrictamente como mascotas, sin recibir más veneración religiosa en la población. La mitología egipcia y el culto a los dioses sucesores de Ra en el panteón cayó en desgracia tras la anexión por parte de Roma y con la institucionalización del cristianismo en todo el imperio romano, tras los edictos de Milán (313 dC) y Tesalónica (380 dC). Justiniano I, emperador del imperio romano de oriente tras la desaparición del imperio romano de occidente en el año 476 dC, posteriormente Bizancio, acometió una fuerte purga del paganismo persiguiendo cualquier culto diferente del cristianismo, en el año 529 dC prohibió la enseñanza del platonismo en la Academia de Atenas, que funcionaba desde 362 aC tras su fundación por Platón, censurando el pensamiento helenista. También prohibió el culto del patrón tebano Amón en Áugila en el desierto libio, igual que el culto a la diosa Isis en la isla de File, en el año 535 dC. Durante el gobierno de Justiniano I se produjo una epidemia de peste en el año 542 dC, que precedería en virulencia a la pandemia de peste bubónica que se extendió durante la Baja Edad Media desde Asia hasta toda Europa occidental a mediados del siglo XIV, cuando ante el caos y la agitación social se consideró que los gatos eran transmisores de la enfermedad pese a que el vector eran los parásitos de las ratas.

A partir del surgimiento del islam y su expansión desde Arabia hacia Egipto en el siglo VII dC la población musulmana volvió a dar vitalidad al respeto escrupuloso por los felinos domésticos, dadas las leyendas del profeta Mahoma con su gata Muezza, a quien no quiso molestar mientras dormía y decidió cortarse la tela de su túnica donde la minina predilecta reposaba, y el relato que nos cuenta cómo el profeta del islam fue salvado de una mordedura de víbora cornuda gracias a la intervención providencial de un gato atigrado. Así el sacro gato de Heliopolis venerado en Egipto se expandió por las diferentes culturas de Oriente Medio y el Mediterráneo hasta que los gatos europeos fueron las mascotas más comunes en los hogares y los mejores aliados de control de plagas de roedores.

publicidad




Si te gustó este artículo puedes suscribirte gratuitamente al feed del blog gatuno o puedes recibir las novedades por email. Puedes compartir la entrada en algunas redes sociales:


También puedes consultar artículos relacionados que hemos publicado y pueden interesarte:



¿Te gustó? (No Ratings Yet)
Cargando…
 :sonrie: :salta: :ronroneo: :rasca: :pet: :ovillo: :lloro: :hug: :enojado: :despierta: :culete: :blue: :?:

Ronronea si te gustó el sitio

Ronronea en el formulario. Puedes también suscribirte a los comentarios via RSS.

Puedes usar las etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

El blog permite mostrar los avatares de Gravatar, si quieres crearte uno puedes ir a Gravatar.com.